La primera gota de sudor cayó el lunes 27 de febrero. Ese día llegué al box de Reebok Santa Fe a prepararme física y mentalmente para el gran evento deportivo del fin de semana. El lugar era amplio y contaba con diversos aditamentos y un peculiar aroma a ‘nuevo’. Los asistentes conformaban un grupo heterogéneo lleno de vitalidad y dinamismo; todo indicaba que sería una excelente tarde. El entrenamiento comenzó con unos ejercicios de calentamiento, en los que corroboré que toda mi vida había hecho sentadillas de forma incorrecta. Minutos después, pasé a un pintarrón que contenía el WOD (ejercicios del día por sus siglas en inglés) a realizar —me percaté que en varios letreros se encontraba el nombre de algunos WOD’s bautizados aleatoriamente en alusión a los huracanes.
Frente a la amplia ventana que dejaba apreciar los apresurados carros y edificios de la zona, comenzamos bajo cronómetro y al ritmo de Titanium de David Guetta, la extenuante rutina. Por 20 minutos realicé —sin parar— burpees (ejercicio de resistencia cardiovascular que involucra el uso total del cuerpo en cuatro movimientos), pull-ups (elevaciones en barra con impulso), squats (sentadillas) y saltos de cuerda. Incluso sentía que estaba en una especie de competencia en la que mi fortaleza se desvanecía al ver a mujeres levantando pesas mientras yo entrenaba con un tubito de PVC. “Vamos, agáchense más” “separen las rodillas” “ustedes pueden, sigan así” gritaban los entrenadores tratando de motivar al grupo, que acabó sudado y exprimido como un limón, pero con una excelente sensación de bienestar y optimismo.
Todo era parte del CrossFit, un sistema de acondicionamiento físico basado en ejercicios funcionales y variados, ejecutados a relativamente alta intensidad, que además es el principal programa de entrenamiento de academias de policía, unidades militares y miles de atletas profesionales. Aquí, nadie utiliza máquinas ‘exóticas ‘para aislar músculos porque se considera que el cuerpo es una unidad que debe ejercitarse —así que podrás jugar a ‘superman’ y cargar a tu novia por las escaleras o mover muebles pesados sin lesionar tu espalda—, basta con entrenar tres días seguidos por uno de descanso o adaptarlo según tu disponibilidad de tiempo.
Teniendo más nociones de la técnica, seguí —sudando— toda la semana y practicando otros ejercicios como overhead squats (sentadillas con la barra arriba de la cabeza), muscle-up (movimiento con aros), saltos de caja y estiramientos en tubos. Cada día el entrenamiento se volvía más rudo, pero al final todo era recompensado, pues recibí mi kit de entrenamiento que incluía el calzado con la tecnología ZigActivate (diseñado para un mayor retorno de energía y máximo amortiguamiento), y las mejores prendas deportivas.
El esperado domingo llegó y más de 300 CrossFitters se reunieron a las nueve de la mañana en la Diana Cazadora, para participar en la exhibición masiva de Reebok. Entre los principales asistentes se encontraron varias celebridades y socialités que dejaron a un lado el glamour para ejercitarse sobre el pavimento. Rodeados de vallas y juzgados bajo la curiosa mirada de los espectadores, comenzamos una serie de estiramientos para proseguir con un WOD de nueve minutos, que seguía la rutina practicada.
No sé si fue el cúmulo de las actividades semanales o el desvelo de la noche anterior, pero el ejercicio fue el más pesado de todos. Mientras mi compañera brincaba ágilmente como una liebre sobre las cajas, mi cuerpo quería reposar e hidratarse. Sin embargo, el ánimo del público y el calor del evento me motivaron a terminar lo que había empezado. Después de la práctica, todos pudimos apreciar la demostración de los coaches, quienes presumieron sus músculos y unos ejercicios más complejos en los que se percibía un trabajo lleno de sinergia y colaboración en equipo.
Con gran satifacción, dejé el recinto, con muchas ganas de añadir este hábito a mi vida e inscribirme en uno de los boxes de Reebok para sumarme a los miles de individuos que buscan alcanzar la excelencia deportiva. Es tiempo de ir más allá y hacer que el ejercicio sea divertido, dinámico y completo. Aprende la filosofía y sé parte del movimiento. “The Sport of fitness has arrived”.






