13. Suerte de principiante
Normalmente esta creencia es popular entre los expertos que son derrotados por novatos. 'La suerte del principiante' sustenta que los inexpertos poseen una especie de don mágico que los hace ganar la primera vez que practican un deporte, un juego o cualquier actividad.
Quizá en algunos casos, los principiantes llevan la delantera porque no están estresados ni preocupados por ganar o, de plano, la casualidad y las suerte están de su lado.
Sin embargo, lo más coherente y racional radica en una tendencia conocida como sesgo de confirmación, que es un fenómeno psicológico consistente en buscar e interpretar eventos que confirmen nuestras preoconcepciones. En pocas palabras, acomodar todo a nuestra conveniencia y experiencias previas. Si crees que vas a ganar simplemente porque eres novato, es probable que recuerdes todos tus aciertos y olvides e ignores tus derrotas.
12. Si encuentras una moneda, ¡levántala!
La regla es simple: si te topas con alguna brillante moneda, debes recogerla inmediatamente y la suerte estará contigo. Sobra decir que aunque el acto no añada ningún tipo de fortuna especial, haber encontrado dinero tirado ya es suficiente logro. "Encuentra una moneda, recógela, y tendrás suerte por todo el día/ Encuentra una moneda, ignórala, y tu suerte se quedará tirada".
11. ¡No pases por debajo de la escalera!
Más que superstición, esta práctica es lógica. Después de todo, ¿quién quiere correr el riesgo de que una estructura se le caiga encima? No obstante, una antigua creencia cristiana estipula que una escalera forma un triángulo perfecto al recargarse en una pared —representando la Santísima Trinidad—, 'romper' esta representación, era considerado una blasfemia.
Otra teoría menciona que la costumbre proviene de la similitud de una escalera con las horcas medievales. Nos quedamos con la primera explicación.
10. Gatos negros cruzándose en tu camino
Por miles de años, los felinos han acompañado al ser humano, y han representado toda clase de roles mitológicos. En el antiguo Egipto, eran fervientemente venerados y, hoy en día, millones de personas los adoptan como mascotas.
Entonces, ¿por qué el miedo irracional hacia ellos? En tiempos medievales, la gente creía que eran familiares de las brujas, y que éstas podían convertirse en gatos.
9. La pata de conejo
La gente empezó a emplear patas de conejo como talismanes de buena suerte desde las antiguas tribus celtas en Gran Bretaña. También se le atribuye su origen al hoodo (un conjunto de tradiciones mágicas de origen africano), y a supersticiones europeas. Magia antigua que ahora se vende como llavero en el tianguis.
8. La mala suerte del 3
Otro ejemplo clásico del sesgo de confirmación. ¿Has tenido un pésimo día? ¿Qué puede salir peor? Chocar una vez puede ser un accidente, pero hacerlo 3 veces ya es 'mala suerte'.
7. ¡Cuidado con el espejo!
Según el antiguo folclore, romper un espejo es motivo suficiente para maldecir tu suerte por siete años. La superstición nació de la creencia de que el espejo no solo refleja la imagen, sino también el alma. En los antiguos días, los sudamericanos cubrían los espejos de la casa cuando alguien moría, para dejar su alma atrapada.
Al igual que el número tres, el siete es asociado con la suerte. Siete años es un tiempo considerable para estar maldecido, lo que llevó a las personas a emprender prácticas para liberarse del maleficio, como llevar un pedazo del objeto al panteón o moler los fragmentos rotos con polvo.
6. 66
Tres números '6' seguidos asustan a muchos supersticiosos. En el libro de Apocalipsis, se hace mención del trío como el número de la Bestia, y es frecuentemente asociado con Satanás y con el fin de los tiempos.
De acuerdo con el antropólogo Philips Stevens, de la Universidad de Búfalo, el escritor del Apocalipsis escribió todo en código, por lo que los nombres y cifras son referencias simbólicas. Tres '6' seguidos probablemente eran el equivalente numérico del nombre del emperador romano Nerón.
5. Toco madera
La frase es casi un talismán verbal, diseñado para desviar instantáneamente la mala suerte. El fetichismo por la madera proviene de los antiguos mitos que involucraban espíritus buenos en los árboles, haciendo una clara referencia a la cruz de Cristo. De la famosa expresión, se derivaron otras oraciones para prevenir la mala suerte. Incluso Eddie Floyd le dedicó una canción.
4. Pide un deseo sobre un hueso
Aunque en nuestro país no es tan común, la leyenda dice que los primeros romanos utilizaban huesos secos para pelear (supuestamente traían buena fortuna) y al momento de romperlos, el que se quedara con el fragmento más grande obtenía un deseo. Los huesos de aves han sido utilizados para la adivinación a través de la historia, y muchos afirman utilizar su superficie para predecir el futuro.
3. Cruza los dedos
La historia cuenta que dos personas juntaban sus dedos índices para pedir un deseo, en señal de apoyo y fortuna (todo lo asociado con la cruz cristiana traía buena suerte). Hoy en día, la tradición se volvió personal y, a veces, con solo pronunciarla basta para 'atraer' las buenas vibras.
2. ¡No abras el paraguas adentro!
Y no únicamente porque podrías sacarle el ojo a alguien. Abrir un paraguas en el interior de un lugar es visto negativamente, gracias a las leyendas de la Antigua Roma. Según éstas, una mujer abrió el objeto en su casa, y minutos después el lugar se derrumbó.
Del mismo modo, un cuento británico relataba que un príncipe aceptó dos paraguas de un extraño, y murió poco meses después.
1. Viernes 13
Desde hace cientos de años , el viernes ha sido considerado de mala suerte (según la tradición cristiana, Jesús murió un viernes). ¡Y qué decir del 13! Que tiene su amplia reputación negativa.
De acuerdo con el Centro de Manejo del Estrés e Instituto de Fobias de Asheville, Carolina del Norte, cerca de 17 millones de personas le temen al viernes 13.
"Si algo malo te pasa en un viernes 13, siempre lo asociarás con la mala suerte" menciona Thomas Gilovich, psicólogo de la Universidad Cornell.

